Olvido de arena y sal

Amanecía, Isabel se descalzó las livianas sandalias y se acercó a la orilla. Las olas llegaban sin apenas hacer ruido, invitando a la calma. Hundió sus pies bajo la arena salpicada de espuma, desando que los recuerdos de la noche también quedaran enterrados en el vaivén de ese mar infinito.



Microrrelato, 50 palabras.  Fotografía @Sabri Ismail


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